jueves, 1 de septiembre de 2011

Flores en el suelo.


Sumergidos bajo el agua, a muchos metros de profundidad, una persona puede insuflarle aire a otra, aumentando la resistencia pulmonar y así pudiendo sobrevivir.

En parajes helados, el calor de un cuerpo cercano es más confortable que la peligrosa hoguera y sus azuzantes llamas anaranjadas, que hacen bailar las sombras en la profunda oscuridad de la tundra. Es más cercano, puede salvar de la hipotermia y de la más atroz locura.

Quien te cubre del terrible desierto del kalahari, bajo el abrasador astro solar; quien te guía en esta vida en la que naces perdido, totalmente desorientado; quien te abraza en las noches interminables de invierno, cuando la triste lluvia puntea en las ventanas de la habitación, como si quisiese entrar a amenazarte con la eterna soledad, es un ser humano. Un jodido ser humano, una forma de vida que hace que todo tenga sentido.

Y yo que había perdido la fe en esta raza de mierda al final me trago mis palabras y todo.





1 comentario:

Anónimo dijo...

Increiblemente fermosa a foto da rapaza. O texto tamén, pero teño dúbidas de que estés a altura de ser tan boa persoa como ela. Na túa existencia vas sufrir (e así o espero) por habela mancado.