domingo, 7 de noviembre de 2010

V

Pero en esta noche tan prometedora permíteme que en lugar del banal sobrenombre sugiera el carácter de esta dramatis persona.
¡Voilà!. A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino , este “visage” ya no más velo de vanidad es un vestigio de la vox populi ahora vacua, desvanecida. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad.
El único veredicto es venganza, vendetta, como voto, y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicará al vigilante y al virtuoso.
La verdad, esta vichessois de verborrea se está volviendo muy verbosa.
Así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme V

2 comentarios:

Beg dijo...

Que yo, al igual que Dios, ni juego al azar, ni creo en la casualidad.

H de Vendetta dijo...

Puede ser