lunes, 27 de diciembre de 2010

Ave César

Es normalmente en estas hostiles, oscuras e invernales épocas del año cuando más echo de menos Roma. Tal vez, creo pensar, sea que el frío, la lluvia, o simplemente, el viento que susurra inquieto por las calles del pueblo induzcan a un cierto grado de indeseable y sensiblera melancolía, de morriña.

No más de una ínfima y efímera semana permanecí en las petreamente pavimentadas calles de la ciudad del césar, pero llegó a marcar a un servidor por dentro, como quien no quiere la cosa. Tal vez el que firma abajo de todo habría disfrutado ciertamente más de su visita de haberla hecho por su cuenta y no acompañado de un sinnúmero de imberbes púberes humanos en edad aún adolescente, presumiendo de hormonas, locuacidad desmesurada y, sobre todo, un desprecio y una ignorancia difíciles de creer hacia el histórico lugar en el que reposaban sus posaderas enfundadas en chándales de Adidas. Frases como “Vámonos al hotel, chavales, que estoy cansada, además el Panteón este o como se llame, no es para tanto.”, o incluso memeces del estilo de “Ni fontana ni ostias, vámonos a la Pirámide, que es la mejor discoteca de la zona” harían temblar en sus tumbas a Agripa, Nerón y Octavio Augusto juntos, e incluso teniendo en cuenta las fechorías del segundo, que de buena pieza no tenía nada.

Al margen de la panda de desconsiderados papanatas de 1º de bachillerato (exceptuando a una simpática pandilla cuya colección de American Pie hacía las delicias de las horas de insomnio), ese viaje de fin de curso fue una magnífica e inolvidable experiencia.

Un paseo por la antigua capital del Antiguo Imperio (perdóneseme la repetición del susodicho adjetivo) es algo difícil de explicar, ahora que me veo en el reto de plasmarlo con estas teclas. Aúna cierto populismo barcelonés, centralismo madrileño y, por supuesto, ese aire de historia, plagado de recuerdos pasados y olvidados, de vejez, que impregna, por ejemplo, Santiago de Compostela.

El fórum en ruinas, el titánico Coliseo, la ciudad del Vaticano, la Fontana de Trevi a medianoche Todo respira un aire que es lo más cercano que podemos sentir a la inmortalidad más absoluta. Los guardias suizos afanados en sus tareas de vigilancia y protección, un guitarrista con la habilidad del mismísimo Satriani buscando una escalera al cielo por cuatro duros en medio de la Piazza Nabona, helados de dulce chocolate y frambuesa (los había de sabores tan variados como queso de gruyere o champán), las resonantes botas de los carabinieri, cuan aptas para aplastar cráneos; la pizza de mozzarella fresca y ruccula, los vendedores ambulantes y su nula habilidad para el regateo, las terrazas de las cafeterías, bañadas por el dorado sol de abril, donde uno podía sentarse un cuarto de hora a descansar reparadoramente de la larga caminata que le había llevado a recónditos lugares. La presencia del mafioso (no se puede sustantivar de otra forma al sujeto de traje blanco, corbata morada y sombrero con motivos de zebra que se apostaba delante de un restaurante, cargado de cadenas doradas y con una expresión más que amenazante).

Debería dejar de escribir, me están entrando demasiadas ganas de regresar, melancolía en demasía.

domingo, 26 de diciembre de 2010

El Rey Lagarto

"Me gusta cualquier reacción que puedo lograr con mi música. Lo que sea que haga a la gente pensar. Me refiero a que si puedes hacer que una habitación llena de gente borracha y drogada pueda despertarse, estás haciendo algo."

Como ya se ha dicho de él antes, podría haber sido el perfecto poeta francés. De no ser, claro, porque, primeramente, no era francés (dios nos libre), y segundo, por el inconformismo y polemismo autoinducido que pobló su vida, su corta de vida, de no más de 27 primaveras (formando él parte del ilustre club del cual también tienen carnet Kurt Cobain y el maestro Hendrix, entre otros) haciendo de él un icono para el pópulo, un auténtico liberador, la voz de los oprimidos, un martillo de carne, el frontman definitivo capaz de hacer tambalear los cánones establecidos.


¿Dejar a la gente deciros lo que vais a hacer? ¿Dejar a la gente que os manejen? ¿Cuánto tiempo creéis que esto va a durar? ¿Cuánto tiempo vais a dejar que esto siga así? ¿Cuánto tiempo vais a dejar que ellos os manejen? A lo mejor amáis que os metan la cara en la mierda... Sois todos un puñado de esclavos. Puñado de esclavos. Dejando que todos os manejen. ¿Qué vais a hacer al respecto? ¿Qué vais a hacer al respecto...? ¿Qué vais a hacer?

No es que fuera el único integrante de The Doors, no olvidemos, por favor, al irrepetible Ray Manzarek a los teclados, al habilidoso guitarrista Robby Krieger y al eficiente baterista John Densmore, pero sí era la cara más reconocible, el rostro, la voz, la representación total del resto de la banda. Y qué representación. Este caballero atraía sobre si mismo de forma hipnótica y contínua la atención del público, actuando de una forma casi lasciva, regodeándose en la sexualidad que emanaba de todos sus poros, incluyendo en sus canciones gemidos más propios de una cópula, de un violento coito animal, que de un disco de rock psicodélico, cautivando por doquier con su voz de barítono, interpretando poesías que nacían de los más hondo de su alma. Su interpretación absolutamente hechizante del Back Door Man de Howlin Wolf; su momento álgido en la parte del "mojo rising", clímax del tema L.A. Woman son sólo algunos de los casos en los que el poeta y cantante de Melbourne, Florida, llegó a tocar el cielo con los dedos, llegó a ser parte de la historia, alcanzando quizás así la inmortalidad.


Pero es en The End, ésa épicamente apocalíptica composición teñida de complejo de Edipo, aderezada con un bajo sinuoso y enigmático, cuando podemos hacernos una verdadera idea de lo que era Jim Morrison en realidad.

-Father?
-Yes, son?
-I want to kill you...
-Mother?
-I want to... fuck you!!!.
El deseo y la muerte, un polimórfico contraste musical por debajo de la oscura y sobrecojedora historia que nos cuenta Morrison conforman uno de los instantes más estremecedores jamás encontrados en el plástico de un CD.


Mucho se ha dicho de Morrison, y poco que el abajo firmante, en su ignorancia y desconocimiento, pueda añadir, así que concluiré con las palabras de Ray Manzarek:

"Si existe un tipo capaz de escenificar su propia muerte creando un certificado de muerte ridículo y pagando a un doctor francés.. y poniendo un saco de ciento cincuenta libras dentro del ataúd y desaparecer a alguna parte de este planeta -África, quien sabe- ese tipo es Jim Morrison quien seria capaz de haber llevado todo esto a buen puerto."




viernes, 24 de diciembre de 2010

Navidukkah

No es que el abajo firmante disfrute en demasía de la navidad. Más bien digamos que aborrece la lamentable vorágine en espiral de consumismo primario y desmesurado que abarrota pequeñas tiendas y grandes supermercados en las fechas señaladas. Gente atareada, a semejanza de laboriosas hormigas rojas, que se afanan en elegir si el niño de la casa prefiere los Pokémon o los Digimon, de si el turrón Suchard será mejor que el Hacendado o simplemente si quedan langostinos congelados a los que llevar a casa.
Las calles por las que un servidor se pasea ostentan innumerables peluches de gordos de traje comunista (o cocacóleo, como se prefiera); diodos y bombillas de alegres y "esperanzadores" colores y adornos variados que intentan reflejar el amor, la paz y la felicidad, esas cosas tan ñoñas y tan tradicionalmente navideñas. Los transeuntes deambulan armados con bufanda, abrigosos guantes y gorros de lana con pompones, enfundados en su abrigo entre un deseo colectivo de que la nieve se aventure por una vez por estas tierras costeras.
Pues hablando coloquialmente, al menda no le hace demasiada gracia que ahora (bueno, ahora y hace ya un tiempo) las fiestas invernales por excelencia se vean reducidas a un mero intercambio de regalos entre familiares (espero), amigos (pocas veces), amantes (quien los tenga), mascotas, empleados de trabajo e individuos de distinta calaña en general. Y es que hasta ahora, lo que llevo de nochebuena se ha reducido a la preparación de langostinos, crustáceos que no me agradan lo más mínimo ni fritos ni al horno, la ingesta de turrón de jijona a modo de entrante, y a un par de regalos (bastante agradecidos y útiles, señor John Kennedy Toole). Que no es que me queje, pero poco me recuerda al verdadero sentimiento que debería inducir la navidad. Quizás más hipocresía y paripés que otra cosa. Basamos esta alegría transitoria e unos presentes (que a veces se reducen a un efectivo económico) y algo de arte culinaria.


Y sin embargo, pese a todo, que carajo y tres cuartos, estamos en la época del año en la que estamos, cenamos toda la familia juntos por una vez y supongo que, en el fondo, toda la mierda de consumismo que vivimos hace feliz a la gente, como un Matrix inocuo sin máquinas perversas y sediciosas en el que descansar cuando la realidad del duro día a día se hace demasiado pesada.
Así que creo que voy a dejar que me invada el espíritu navideño, me dejaré de Hannukahs judíos (que tampoco son tan trves, a decir verdad) y de estupideces varias de ateos, que de hecho son los que menos deberían de celebrar esto y os desearé mi más sincera felicitación de Navidad

domingo, 19 de diciembre de 2010

1st Sgt. Edward Welsh

(Sgt. pr. Welsh): -No has cambiado en absoluto, Witt. No has aprendido nada. Tú mismo te pones la soga al cuello, no hace falta provocarte. ¿Cuantas veces te has escapado? ... ¿Cuanto llevas aquí, seis años? ¿No piensas que ya es hora de espabilar y progresar un poco... si piensas hacerlo?

(Witt): - No todos somos tan listos.

(Welsh): - No, es cierto. Y es una lástima. En serio. La verdad es que no serías útil para mi compañía. Nunca serás un soldado de verdad. No en esta vida. Esta es la compañía C y yo el sargento primero. Yo la dirijo. El capitán Staros está al mando, pero yo hago que funcione... y nadie va a fastidiarme. Para mi sólo eres un problema, te mereces un consejo de guerra. Pero he hecho un trato, da gracias a tu suerte. Te envío a una unidad disciplinaria, como camillero. Te ocuparás de los heridos.

(Witt): - Se que soportaré cualquier castigo. Soy más hombre que usted.

(Welsh): - En este mundo un hombre, en si, no es nada. Y no hay más mundos, sólo éste.

(Witt): - Se equivoca, primero, yo he visto otro mundo, aunque a veces creo que solo... lo imaginé.

(Welsh): - Bueno, eso nunca lo sabremos. ...Nuestro mundo se hace pedazos más rápido de lo que podíamos imaginar y la gente en tu situación se limita a cerrar los ojos para que nada les afecte. Sólo piensan en ellos. ...Tal vez sea tu mejor amigo, y aún no lo sabes

---------------------------------------------------------------------------------------------

(Soldado): -Por muy preparado que estés, aunque estés alerta, que te maten o no es cuestión de suerte. Da igual quién seas, o lo fuerte que llegues a ser, si estás en el lugar equivocado, acaban contigo. Miro a ese chico moribundo... y no siento nada. Ya no me importa nada.

(Sgt Welsh): -Eso es la felicidad. Yo ya no siento ese... aturdimiento. No soy como vosotros... porque sabía lo que nos esperaba... o tal vez porque ya era insensible.

----------------------------------------------------------------------------------------------

(Sgt Welsh): Cuantas mentiras escupen. Cambian constantemente, uno detrás de otro. Esto es un ataúd, un ataúd móbil. Nos quieren muertos, o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre es encontrar algo que sea suyo. Crear una isla para él sólo ...Si no llego a conocerte en esta vida, déjame sentir tu presencia. Una mirada de tus ojos y mi vida será tuya.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Vida II

No podemos controlar lo que nos pasa en nuestra existencia, no podemos cambiar el devenir de los acontecimientos como individuo en si. Sí podemos, por otra parte, elegir, realizar modificaciones en el engranaje de nuestra historia para selecciónar uno u otro camino.
Y a veces el camino se vuelve difícil. En ocasiones nos encontramos con que las cosas que nos animaban a seguir adelante desaparecen, de una forma u otra. Aquello que infaliblemente nos sostenía y nos mantenía en pie ante el negativismo implícito en la propia existencia humana se desvanece de forma desgarrada. Es entonces cuando las dificultades parecen más perniciosas, cuando parece que no habrá fuerzas en nuestro interior para afrontar lo que queda por delante. Hay peligro de caer en el inmanentismo y encerrarse en uno mismo, alejarse de la exterioridad que nos rodea. Y no es bueno eso.
Pero pensemos que la vida a veces nos juega pasadas para que aprendamos, para que maduremos y, sobre todo, para que nos hagamos mejores. No es la solución a ningún problema el estancamiento en un estado de ánimo interior determinado, sino la elección, de nuevo, de un camino que nos lleve hacia delante. Ante un golpe un boxeador debe levantarse. Ante una gran extinción, la vida renace más diversa y exhuberante que nunca.
Ahora...hay que tomar un nuevo camino



"Incluso en la época de agobio es digna de respeto, pues es obra, no del hombre, sino de la humanidad, y, por lo tanto, de la naturaleza creadora, que puede ser dura, pero jamás absurda. Si es dura la época en la que vivimos, tanto más debemos amarla, empaparla de nuestro amor, hasta que logremos desplazar las pesadas masas de materia que ocultan la luz que brilla al otro lado" Louis Pauwels

lunes, 29 de noviembre de 2010

lunes, 22 de noviembre de 2010

Usted y yo sólo existimos en la imaginación de un niño de nueve años

¿Por qué el humo del cigarrillo nunca vuelve al cigarrillo? ¿Por qué se separan las moléculas entre si? ¿Por qué una gota de tinta nunca se recompone? Porque el universo se mueve hacia un estado de disipación. Es el principio de entropía, la tendencia del universo a un estado de desorden total. El principio de entropía está relacionado de algún modo con la flecha del tiempo, un resultado de la expansión del Universo. ¿Pero qué ocurrirá cuando las fuerzas gravitatorias contrarresten las de expansión o la energía del vacío cuántico sea muy débil? En ése momento, el Universo podría entrar en una fase de contracción. El Big Crunch. ¿Qué será entonces del tiempo? ¿Se invertirá? Nadie sabe la respuesta.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Zugzwang

¿Qué había antes del Big Bang? Pues veréis, no hay un antes, porque antes del Big Bang el tiempo no existía. El tiempo es el resultado de la expansión del Universo. ¿Pero qué pasará cuando el Universo halla terminado de expandirse y el movimiento se invierta? ¿Cual será la naturaleza del tiempo?. Si la teoría de cuerdas es correcta, el Universo posee nueve dimensiones espaciales y una dimensión temporal. Podemos imaginar que, al principio, todas las dimensiones estaban entrelazadas y, durante el Big Bang, tres dimensiones espaciales, que son altura, anchura y profundidad, y una dimensión temporal, que es el tiempo, se desligaron. Las otras seis se quedaron minúsculas y todas pegadas. Si vivimos en un universo de dimensiones superpuestas, ¿cómo distinguimos entre fantasía y realidad?
El tiempo, como lo conocemos, es una dimensión que experimentamos sólo en una dirección. ¿Pero y si una de las dimensiones adicionales no fuera espacial, sino temporal?

Si mezclas el puré de patatas con la salsa, después no se pueden separar. Es para siempre. El humo sale del cigarrillo de papá, pero nunca vuelve a entrar. No podemos volver atrás, por eso cuesta elegir. Hay que tomar la decisión correcta. Mientras no elijas, todo sigue siendo posible.

martes, 16 de noviembre de 2010

.

¿Quieres saber por qué perdí a Anna? Porque dos meses antes un brasileño en paro coció un huevo. El calor creó un microclima en la habitación, una ligera diferencia de temperatura, y fuertes lluvias dos meses después al otro lado del mundo. Aquel brasileño coció un huevo en vez de estar trabajando. Habrá perdido su empleo en una fábrica textil, porque dos meses antes, yo habré comparado los precios de los vaqueros y habré comprado los más baratos. Como dice el proverbio chino, un solo copo de nieve puede curvar las hojas de bambú. La producción de vaqueros se habrá trasladado a otros países... Perdí todo rastro de Anna.

lunes, 15 de noviembre de 2010

-Eh, Witt, ¿a quien le crearás problemas hoy?

-¿A que se refiere?

-Bueno, no es eso lo que te gusta, llevar siempre la contraria, ¿Por qué causas siempre tantos problemas Witt?

-Yo le importo, ¿verdad sargento? Siempre lo he notado, ¿entonces por que se muestra siempre tan duro? Un día puedo hablar con usted y al día siguiente es como si no me conociera ...Una casa solitaria, ¿no se siente solo?

-Sólo cuando hay gente.

-...sólo cuando hay gente.

-Todavía crees que hay algo bueno en la gente, ¿verdad? ¿Cómo lo consigues? Para mi eres un mago.

-Aún veo un destello en su interior.

domingo, 7 de noviembre de 2010

V

Pero en esta noche tan prometedora permíteme que en lugar del banal sobrenombre sugiera el carácter de esta dramatis persona.
¡Voilà!. A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino , este “visage” ya no más velo de vanidad es un vestigio de la vox populi ahora vacua, desvanecida. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad.
El único veredicto es venganza, vendetta, como voto, y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicará al vigilante y al virtuoso.
La verdad, esta vichessois de verborrea se está volviendo muy verbosa.
Así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme V

jueves, 4 de noviembre de 2010

E por primeira vez na miña vida...non hai forma de de que as letras de xunten de forma convincente, non é posible plasmar a idea dun modo aceptable usando únicamente palabras. Porque as palabras son soamente un método de comunicación, un linguaxe de signos imperfecto, e non teñen por qué captar a maravillosidade e a completez das ideas. Porque as palabras son falsas e non se pode dicir a verdade absoluta con elas, non en moitos casos, polo menos. E cando se fai pode non servir xa para nada. As palabras e os actos, non falsos, pero igualmente difíciles. Non son capaz de escribir nada sobre o que penso, e menos agora, neste intre. Tampouco quero, e menos agora, neste intre. "Deberías durmir, Hache, deberías durmir"

jueves, 28 de octubre de 2010

Death Note

Es verdad, yo soy Kira. ¿Qué vais a hacer ahora?, ¿matarme aquí mismo? Si es cierto, Soy Kira. Y también… soy el Dios del nuevo mundo. Ahora yo soy la ley y el único que mantiene el orden en este nuevo mundo me he convertido en la justicia, en la esperanza de la gente. ¿Vas a matarme? ¿Crees que es lo correcto? Desde que llegó Kira hace 6 años , ha desaparecido la guerra en el mundo, y la criminalidad se ha reducido en un 70 por ciento, ¡pero sin embargo el mundo sigue estando podrido! Hay demasiada gente inmunda, ¡Alguien tiene que hacer algo!, En el momento en el que el cuaderno vino a mi, ¡supe que debía hacerlo! O mejor dicho... ¡supe que era el único capaz de hacerlo! Sabía perfectamente que matar era un crimen, ¡pero era el único modo de enderezar las cosas! ¡Era la misión que se me había encomendado!, debía cumplirla.¿Quién si no habría sido capaz de llegar tan lejos y de seguir con ello? Así es solo yo puedo crear, un nuevo mundo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Vida


Digamos para comenzar que el ser humano medio tiene unhas 720.000 horas de vida, de las cuales "gastamos" al año más de 8000. Y es que desde que nacemos del vientre materno, desde que somos concebidos en el acto sexual, nuestra vida no es sino una continua carrera, un decenso fatalmente inevitable, hacia el fin de la misma.
Pero nuestra muerte no es sólo el aterrador sustantivo con el que le damos nombre. No es solo el denominado fin de la vida, sino que comprende el irrevocable e irreversible final del pensamiento, la eliminación de los recuerdos y, en definitiva, la supresión de la consciencia (y la conciencia).
No resulta menos que horrorizante concebir en nuestro cerebro que algún día esta actividad (el mero hecho de que yo escriba esto o que vosotros lo leais) cesará de vez, para no volver.
Y no habrá nada. Nada.
Dicen que otra vida, o al menos eso quiero creer. Mas puede que halla ingresado, sin pretenderlo, obviamente, en una caótica y temporal (o no) crisis de fe.
Pero aún en el esperanzador supuesto de que otra existencia sustituya a la que ahora nos ocupa, no sería algo tan maravilloso y consolador como se pinta. ¿Donde estaría la gente que amamos? ¿Dónde estarían nuestros libros favoritos, nuestros CD's, aquella taza del colacao de cuando teníamos edad de prescolares, la primera carta de San Valentín, los calcetines que alguien nos regaló por Navidades en nuestra juventud? ¿Donde estaría nuestro hogar? ¿Donde estaría el fruto de nuestra vida?
Todo quedaría atrás. Y tal vez, y solo tal vez, el dolor y la frustración de perderlo todo quedaría ampliamente mitigado (y con creces, me atrevería a decir) por el placer, la satisfacción de saber que continuariamos con nuestra existencia, no desapareceriamos, y podríamos refugiarnos en nuestra mente, como a lo largo de nuestra pasada vida. Magro consuelo para algunos, paraíso para otros.
Y es que queda claro que sin pensamiento, el ser humano no existe, sin alma es como un mero envoltorio vacío, una cáscara. Y es por eso que nos aterra tanto pensar que después de la oscuridad no exista un faro, que el túnel no tenga salida, que ni siquiera nos encontremos con tal túnel,de hecho.

Y durante nuestro tiempo de vida, mientras respiramos, comemos y dormimos, no dejamos de pensar en qué decisiones son las correctas y de cuales otras nos arrepentiremos ostensiblemente cuando agonicemos en un lecho, enfermos y derrotados, consumidos por el envejecimiento o las enfermedades. Siempre tenemos un abanico de posibilidades para cada elección que se nos proponga, pero escoger una de ellas reduce a cero las opciones de que hubiésemos elegido cualquier otra. Y pese a ello nos queda la espina clavada del "que hubiera pasado si..." sin que podamos evitarlo del todo. Siempre nos queda la incógnita de otro tiempo y otro espacio, de otro momento, de un cambio que no debió haber sucedido u otro que no lo hizo y si debiera haberlo hecho.

Pero todo cambia cuando tenemos a alguien a quien amamos a nuestro lado, cuando una mano sujeta la nuestra de tal manera que podemos estar convencidos de que la vida vale la pena, de que podremos irnos tranquilos cuando llegue el momento, de que no tenemos ni modo de expresar todo esto de forma convincente. La persona que nos aporta la serenidad suficiente para aceptar, la persona que nos hace olvidarnos de toda esta mierda para solamente centrarnos en ella, la que ha estado en buenos y malos momentos con nosotros. Y nuestras desgracias serán por su mano y nuestras satisfacciones tambien. El inefablemente maravilloso núcleo de nuestro mundo, de nuestra vida, será esa persona, y todo lo que he dicho antes de este párrafo podremos comérnoslo con patatas porque nos parecerá algo banalmente estúpido y lamentablemente delznable cuando estemos abrazados a esa persona.

Vivir es morir. Es ir desvaneciéndose sin poder evitarlo. Es sufrir año si y año tambien. Es recibir daños, engaños y desengaños. Es condenarse a desaparecer sin remedio alguno.





Y yo amo, y amo vivir.

domingo, 29 de agosto de 2010

Xacobeo 10




Con los oídos aún zumbando por el desfase en volumen que se habían gastado Los Suaves en su concierto gratuíto en Ferrol el día anterior, me aventuré por tierras del Apóstol para el Festival Xacobeo 10.
Lo primeiro que se debe decir es que la organización del evento intentó por todos los medios evitar tomaduras de pelo como las que habían acontecido anteriormente en el propio Monte do Gozo, sin ir más lejos en el concierto del señor Bruce Springsteen del pasado año. Pese a todo, medidas como la prohibición a introducir comida (fatal para aquellos que nos comimos un bocadillo a las seis de la tarde y salimos del recinto ocho horas después, con el estómago autofagocitándose en nuestras entrañas) y bebida (comprensible, para no arruinar el chiringuito que tenían montado dentro, con precios abusivos, como 10 euros cada litro de cerveza) estropearon un poco lo habría sido un notable alto o incluso sobresaliente para los organizadores.

Ya estaban en mitad de su show The Right Ons, con su indie rock facilón y descafeinado, a medio camino entre Franz Ferdinand y Green Day, con un batería más preocupado de echar la lengua y guiñar el ojo al público que de tocar. A su favor diré que el vocalista y guitarra rítimico de la formación, se esforzó lo más que pudo, sudando como un deportista de élite, e incluyendo un coreado salto al foso (como dios manda, todos los que tocamos en un grupo local nos hemos imaginado haciendo eso alguna vez).

A continuación tocaba Jonsi, quien fue quizás, la sorpresa del festival. Incluso un servidor se lo tomaba como un mero entrante que habría que dejar pasar para la llegada de Muse, los más esperados de la cita, pero el islandés dejó a todos con la boca abierta. Sin el apoyo de su grupo habitual, Sigur Rôs, al mando de instrumentos tan diversos como un ukelele, una marimba, o el teclado, y con su maravillosa voz de contratenor como bandera, Jón Þór Birgisson nos transportó a otro mundo, acallando las maleducadas voces que rumiaban "a ver si se va éste, cojones, que empiece Muse" con temas (idioma islandés de serie, cabe destacar) extraídos de su último álbum Go, llenos de impresionante belleza y ricos matices sonoros, como en Animal Arithmetics o Grow till tall. Experiencias como la causada por este hombre son las que hacen grandes a estos festivales. Todo el mundo abrió los ojos como platos ante esa habilidad de llegar peligrosamente al tuétano de los huesos, tan capaz de mantener una nota con su voz durante 40 segundos, sin más acompañamiento que una guitarra acústica, como de crear un inesperado estruendo que reververó en incontables ecos una vez finiquitado. Fue una descarga de sentimiento, un torrente de pura paz, salpicado de guerra, de luz y oscuridad, una cascada de gloria. Lo más memorable que los asistentes verían en mucho, mucho tiempo.





Tras el comprensible pero casi incomprendido éxito del ex-líder de Sigur Rôs, los que por decreto sería reyes de la noche, se subieron al escenario. Muse comenzó como un tiro, y Matt Bellamy, Chris Wolstenholme y Dominic Howard despacharon sin imutarse tema tras tema, desde New Born a Supermassive Black Hole. El espectáculo de luces fue apabullante, y los trallazos como Stockholm Syndrome o Plug In Baby hicieron botar a los asistentes en su totalidad. Hubo momentos más relajados como Starlight (la cual un servidor masculló entre dientes toda la noche, una vez terminado el evento), y los británicos se permitieron el lujo de terminar con dos increíbles bises como son Hysteria (quizás su himno más reconocible) y la impresionante Knights of Cydonia. Y pese al éxtasis al que llevaron a los asistentes, algo falló. No eran los temas, pues en eso Muse son unos genios en el tema de desarrollar esos estribillos válidos tanto para susurrar en una íntima habitación como para corear con los brazos en alto en un estadio. No eran las habilidades musicales del conjunto, pues Matt Bellamy ha demostrado siempre que es un excelente cantante, un superior guitarrista y un pianista superlativo, al igual que sus más que aceptables acompañantes de regimiento. No era el exceso, pues no cayeron de nuevo en pretenciosos artificios como el Ovni que sacaron en el Vicente Calderón por su paso por Madrid. ni las plataformas móviles. El error fue la actitud. Un grupo estático, soltando canciones sin descanso, sin apenas interactuación, pero lo más importante, sin verdaderas ganas. Un Wolstenholme a todas vistas frustrado, un Howard aislado al fondo, en su sección percusiva y un Bellamy mucho menos activo que de costumbre interpretaron su actuación como robotizados, como sabiendo que al público ya se lo tenían ganado de antemano. Salieron simplemente a cumplir. Lejos quedan ya los días del HAARP en Wembley, donde no necesitaban de barroquistas y grandilocuentes efectos visuales para desmarcarse de la competencia.
Es un poco decepcionante pensar en lo que pudo ser y no fue, en que pudieron hacer el concierto de nuestras vidas y no lo hicieron. Otra vez será, esperemos.






Los Pet Shop Boys son de otra pasta. Pese a que gran parte de la gente se fugó literalmente de las primeras filas tras el término de los de Matt Bellamy, no eran pocos los fans que esperaban ansiosos la salida al escenario del dúo compuesto por Neil Tennant y Chris Lowe. Parece que no pasan los años por el de North Shields, que junto a su compañero Lowe y el lujo de cuatro bailarines de increíble talento sobre una memorable escenografía de cajas blancas apiladas (verlo para comprenderlo), bombardeó a sus seguidores con sus clásicos de más renombre, como Allways on my Mind o la versión de los Village People Go West. Las lágrimas vertidas por seguidores que llevaban toda su vida esperando por los Pet Shop fueron la mismísima apoteósis del evento, el recordatorio de que la música es capaz de emocionar, de apretarte en el pecho con la misma fuerza que un amor desesperado, de entrar dentro de ti y no salir jamás. Fue el clímax de la noche, una imparable fuerza de la naturaleza, la prueba de los humanos aún no somos totalmente despreciables y somos capaces de genialidades semejantes.

Y con eso, tras ocho horas de terrible e insoportable agonía para las piernas y de sensual e irrepetible placer para la vista y el oído, el Xacobeo 10 llegó a su fin. Esperamos ansiosos el próximo.









miércoles, 28 de julio de 2010

1984 (II)

-¿Estáis dispuestos a dar vuestras vidas?
-Sí.
-¿Estáis dispuestos a cometer asesinatos?
-Sí.
-¿A cometer actos de sabotaje que pueden causar la muerte de centenares de personas inocentes?
-Sí.
-¿A vender a vuestro país a las potencias extranjeras?
-Sí.
-¿Estáis dispuestos a hacer trampas, a falsificar, a hacer chantaje, a corromper a los niños, a distribuír drogas, a fomentar la prostitución, a extender enfermedades venéreas... a hacer todo lo que pueda causar desmoralización y debilitar el poder del Partido?
-Sí.
-Si, por ejemplo, sirviera de algún modo a nuestros intereses arrojar ácido sulfúrico a la cara de un niño, ¿estaríais dispuestos a hacerlo?
-Sí.
-¿Estáis dispuestos a perder vuestra identidad y a vivr el resto de sus vidas como camareros, cargadores de puerto...etc?
-Sí.
-¿Estáis dispuestos a suicidaros si os lo ordenásemos y en el momento en el que os lo ordenásemos?
-Sí.
-¿Estáis dispuestos, los dos, a separaros y no volveros a ver nunca?
-No.

domingo, 25 de julio de 2010

1984

Winston se apoyó en el alféizar de la ventana. Era inútil proseguir. Iba a pedir más cerveza cuando el viejo se levantó de pronto y se dirigió renqueando hacia el urinario apestoso que estaba al fondo del local. Winston siguió unos minutos sentado contemplando su vaso vacío y casi sin darse cuenta, se encontró otra vez en la calle.
Dentro de veinte años, a lo más -pensó-, la inmensa y sencilla pregunta <<¿Era la vida antes de la Revolución mejor que ahora?>> dejaría de tener sentido por completo. Pero ya ahora era imposible contestarla, puesto que los escasos supervivientes del mundo antiguo eran incapaces de comparar una época con otra. Recordaban un millón de cosas insignificantes, una pelea con un compañero de trabajo, la búsqueda de una bomba de bicicleta que habían perdido, la expresión habitual de una hermana fallecida hacía muchos años, los torbellinos de polvo que se formaron en una mañana tormentosa hace setenta años... pero todos los hechos trascendentales quedaban fuera del radio de su atención. Eran como las hormigas, que pueden ver los objetos pequeños pero no los grandes. Y cuando la memoria fallaba y los testimonios escritos eran falsificados, las pretensiones del Partido de haber mejorado las condiciones de la vida humana tenían que ser aceptadas necesariamente porque no existía ni volvería nunca a existir un nivel de vida con el cual pudieran ser comparadas.

George Orwell, 1984

jueves, 8 de julio de 2010

Ergo Proxy

Mejor, haga el favor de
venir ayer.
Sí, ayer a esta misma hora.
así podrá encontrarse consigo mismo.
Yo siempre me encuentro en el ayer.
...

Pásese usted ayer, por favor.
Estoy seguro de que conoce el
camino que le llevará a su ayer.
Y cuando lo haga, asegurese de tomarse su tiempo.
...

Pásese usted ayer, por favor.

viernes, 25 de junio de 2010

Sobre a liberdade de expresión

«A fin de ilustrar más completamente el error de negarse a oír a determinadas opiniones porque nosotros, en nuestro propio juicio, las hayamos condenado, será conveniente que fijemos la discusión en un caso concreto; y elijo, preferentemente, aquellos casos que son menos favorables para mí, en los cuales el argumento contra la libertad de opinión, tanto respecto a la verdad como a la utilidad, está considerado como el más fuerte. Supongamos que las opiniones impugnadas son la creencia en Dios y en la vida futura, o algunas de las doctrinas corrientes de la moralidad. [...] Pero debe permitírseme observar que no es el sentirse seguro de una doctrina (sea ella cual sea) lo que yo llamo una presunción de infalibilidad. Ésta consiste en tratar de decidir la cuestión para los demás, sin permitirles oír lo que pueda alegarse por la parte contraria. Y yo denuncio y repruebo esta pretensión igualmente cuando se refiere a mis más solemnes convicciones. Por positiva que pueda ser la persuasión de una persona no sólo de la falsedad, sino de las consecuencias perniciosas de una opinión —y no sólo de estas consecuencias perniciosas, sino para adoptar expresiones que terminantemente condeno de su inmoralidad e impiedad—, si a consecuencia de este juicio privado, aunque esté apoyado por el juicio público de su país o de sus contemporáneos, prohíbe que esa opinión sea oída en su defensa, afirma quien tal haga, su propia infalibilidad. Y esta presunción, lejos de ser menos reprensible o peligrosa, por tratarse de una opinión que se llama inmoral e impía, es más fatal en este caso que en cualquier otro.»


John Stuart Mill. "Sobre la libertad"

miércoles, 23 de junio de 2010

Menuda vergoña

Realmente sinto vergoña e asco neses casos.
Antes de continuar, afirmarei, como xa sabedes de sobra, que eu primeiro son galego, e escribo en galego e todo iso. E...vaia, despois tamén son español. Como pertencente a tal nación, non podo pais que sentir certa pena por todos eses pobres ignorantes que, regodeándose na súa utópica fantasía progre, apisotean e escupen sobre a bandeira do noso país. Porque da igual que seamos vascos, cataláns ou galegos, somos iso, pero despois, somos tamén españois.
Faime moita graza ver a toda a pandilla de republicanos renegando do seu país cando foi o propio partido republicano en tempos da guerra civil que mais defendeu a unidade nacional e quen popularizou o berro de "Viva España"
En Estados Unidos, a nación mais desenrolada, e con mais capital económico, de todo o mundo, podemos observar unha bandeira estadounidense case en cada casa. Aquí, se a alguén se lle ocurre facer o mesmo cunha bandeira do noso país (exceptuando tempos de Mundial) sabemos perfectamente que será apedreado e vejado polos veciños. Non hai mais que fixarse nun artículo do maestro Pérez Reverte, ao que un ignorante tildou de "facha" en plena rúa, polo mero feito de ir traxeado. De risa, vamos.

Vese que aínda somos un pobo atrasado, marcado polo "guerracivilismo", polos axiomas de "los comunistas y republicanos, los nacionalistas, estaban en contra de Franco. Eso es que tenían razón. Yo voy a ser igual que ellos" e cousas aínda peores, fan do noso país algo no que as palabras como "patria" ou "bandeira" perderon todo o seu bo sentido. E realmente dóiome cando vexo a toda esa xente que, por ideais inculcados estúpidamente, sen un sentido verdadeiro nin unha reflexión adulta nas suas mentes, por ter nado así, por así dicilo, préndenlle lume á vermella e gualda bandeira do noso estado. ¿Por ser de esquerdas tedes que odiar ao voso país? ¿Por amalo tedes que ser fachas? Non me fodades, anda.

Dito isto, arriba España, e arriba Galicia

domingo, 20 de junio de 2010

Metal Crüe

Take some venom and accept
That you won't see Nazareth
The rainbow leads you home

Warrior sent to milky way
UFO shooting gamma ray
A riot of destruction

Watch the rockbitch go down, vixen spread

When the priest killed a maiden in the metal church
Armored saints and warlocks watched the slaughter
Rage of the slayer forced the pretty maids
To kiss the Queen in crimson glory

You were born a motorhead
Bike's in flames you race ahead
U do the Kansas rush

Racing with the motley crew
Annihilator chasing you
With guns and burning roses

Status quo has been reached, wasps unleashed

When the priest killed a maiden in the metal curch
armored saints and warlocks watched the slaughter
rage of the slayer forced the pretty maids
to kiss the queen in crimson glory

Take a skyride with me, then you'll see

when the priest killed a maiden in the metal church
armored saints and warlocks watched the slaughter
rage of the slayer forced the pretty maids
to kiss the queen in crimson glory



A ver quen encontra todas as referencias a outros grupos que conten

domingo, 13 de junio de 2010

Traballo Infantil

E por suposto, xa carecendo éste artículo de introducción sobreadxectivada das que tanto me atraen, non podía deixar de falar do meu apoio ao traballo infantil.
Supoño que en países desenrolados como son o noso, os EEUU, Francia ou Xapón, o normal, o mellor, sen dúbida algunha é o mais axeitado, o mellor para a xuventude, que crecerá, será educada e nun futuro traballarán como adultos productivos para mellorar esta sociedade.
Pero o innegable é que en países como Bangladesh ou Mongolia o traballo infantil non é que sexa un feito, senón que é vital para o desenrolo de moitas persoas e familias, e incluso da economía do lugar en si. Digamos que a loita contra o traballo infantil utópicamente é necesaria, mais para chegar a dito punto moitas veces a situación require traspasar camiños distintos, obstaculizados por políticos e activistas.

Centrémonos agora nun país como é Mongolia. Ocupa o posto número 141 no ranking mundial de estados respecto ao PIB (por embaixo de Tajikistán, Namibia ou Laos). En Ulan Bator, a capital, a maior e mais perigosa banda de delinquintes ten unha idade media de 14 anos. Son nenos. Nenos que durante todo o día se dedican a roubar e...si, asasinar. Eses nenos non teñen posibilidade de ir á escola, polo número de prazas das mesmas, e Mongolia non ten capital suficiente para montar mais centros educativos (ainda que moita xente o dude, non se poden chascar os dedos e que aparezan por arte de maxia tres hospitais, sete escolas e mais un parque de bombeiros). Eses nenos teñen que estar traballando, non acuchillando persoas. inocentes.

Falando agora doutro país como Bangladesh, onde a lexislación estadounidense contra a importación de textís producidos por man de obra infatil (co fin de "protexer" aos nenos da explotación e promomover a súa educación) remataron tendo un efecto devastador na economía e nas vidas daqueles aos que se intentaba protexer.
A comezos dos noventa, cando o yute cru era a maior importación do país, os nenos mendigaban nas rúas, envoltos en violencia, e dedicándose a rebuscar entre o lixo, a traballos pesados é a prostitución. A expansión a partir do 1990 da industria textil creou traballos mellor remunerados e menos arduos para os nenos. Seica isto está ben alonxado do ideal, claro está, pero ditos traballos eran moi superiores aos que tiñan anteriormente (Non sei vos pero eu prefiro traballar nunha fábrica a rebuscar no lixo ou vender o meu corpo). E, por suposto, as condicións das que dispoñían foron moito melloras cas que obtiveron, de novo, trala presión exercida polos EEUU para que a industria os despedise. Folga dicir que o único lugar onde tales nenos non remataron foi a escola.

Falemos agora de UNICEF, a institución con maior credibilidade en temas de defensa infantil. Pois UNICEF atopou que para os nenos da industria textil en Bangladesh, o traballo era "menos riesgoso. financieramente más lucrativo, y con mayores perspectivas de mejora que casi cualquier otra de las formas de ocupación disponibles". Asimesmo, UNIFEC, mencionou que os boicots "caen en el problema de no poder distinguir entre malas y buenas situaciones laborales para los niños". A organización é particularmente crítica do uso do traballo infantil como excusa para impoñer medidas proteccionistas no comercio, tal e como se impuxeron para os productos de Bangladesh.
Conclúe o estudo de UNICEF aseverando que "es dificil encontrar algo que sea digno de alabar en los argumentos que utilizan al trabajo infantil para establecer restricciones unilaterales a las importaciones", unha acción manifesta na axenda dos involucrados en tal campaña. Quitar a eses nenos do seu traballo, ante a imposibilidade, pola sua situación, de ir á escola, non será senón un duro revés para a súa infancia, formación e propia existencia.
Hai moitos tipos de prácticas de traballo infantil abusivas ao redor do mundo onde unha campaña coidadosamente dirixida a mellorar as condicións de traballo podería resultar de axuda, pero non así as prohibicións restrictivas totais (e proteccionistas) dalgúns grupos que usualmente apoian tales medidas de forma indiscriminada ás importacións de productos fabricados con man de obra infantil.

Os países subdesenrolados, ven cada día que pasa como tales medidas económicas destinadas, teóricamente, a protexer aos nenos da súa explotación como man de obra, ou incluso a protexer o medio ambiente ou as culturas locais (do que falarei noutra ocasión) non fan mais que promocionar a propia axenda política e económica dun grupo de persoas dos países ricos. Xa aprendimos das bataias rueiras en Seattle que os presuntos defensores dos pobres adoitan moitas veces ser, en realidade, os seus peores inimigos.